Hay mundos que no todos son capaces de entender.

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lunes, 6 de octubre de 2008

El valor de una sonrisa

Hay gente que finge una sonrisa en determinados momentos y situaciones, unos dicen: "sonrío para no llorar", "sonrío, porque mi trabajo me lo exige"; mientras otros sonreímos a cada momento sin fingir, sino sintiendo que siempre habrá una buena razón para sonreír.

Ante la dificultad, la crisis y el dolor, no está de más sonreír, aunque suene contradictorio, pero todos los días de nuestras vidas habrá siempre una buena oportunidad para sonreír. No perdamos de vista la alegría, el buen humor y la felicidad, expresemos con una sonrisa: la alegría de vivir y existir.Que la gente nos recuerde por nuestra alegría y no por la amargura y el aburrimiento. Que sea la sonrisa, uno de nuestros signos de identidad. Recuerda siempre: Nadie te va a cobrar por sonreír, porque sonreír es gratis.

El mejor saludo que puedes dar al comenzar un nuevo día es diciendo saludando acompañado de una sonrisa y no con el ceño fruncido. El que siempre se ríe, después se ríe hasta de sus propios problemas y dificultades, en cambio el que nunca sonríe, siempre se lamenta y carga con la cruz de los problemas así sean ya superados, porque recuerda con tristeza y resentimiento. Con llorar, lamentarme y preocuparme solamente no soluciono nada, en cambio cuando sonrío siento que mi problema no es tan difícil como creía y en ese momento comienzo a encontrar la salida o la solución. Basta hacer sonreír a la gente para que se tranquilice. Por estas y muchas razones más de hoy en adelante a sonreír, sea cual sea nuestra situación. No hay nada que tenga una recompensa más segura que la alegría, disfrutar en todo momento el presente lo más alegremente posible: esta es la sabiduría de la vida, pero la mayoría de las veces hacemos lo contrario, más aún cuando hacemos lo imposible por amargarle la existencia al otro. Tratemos de vivir lo más felices y alegremente posible, para que nuestro paso por este mundo sea de agrado para mi y para los demás.

No sonrío por hipócrita. Vivimos en una sociedad de boca recta, nula, hasta aveces con los bordes hacia abajo.

Después del ardúo trabajo de lograr una sonrisa, de cansarse de esperar, de que todo se disponga a dejarte sonreir...

Viene un pelotudo/a y te contagia la normalidad de vuelta.

1 comentario:

p@uL!nCh!S dijo...

mmmm
qe otro comentario puedo hacer sobre vos ya?
la verdad, qe cada dia me sorprendo mas, y lobien qe la paso con vos, lo identificada qe me siento cont odo
ahah
sin palabras :)
te qiero superbine
y debo admitir qe el 302 me enseño a sonreir a mi, cuando los vi llegar :) fue incrielbe: )

te qieroooo
sabees????
:)